lunes, 24 de mayo de 2010

Isla

Cada ser humano es una isla. En el mejor de los casos, pertenece a un archipiélago. Aun así, cada isla es distinta de las otras. Algunas son fértiles, pródigas, ubérrimas. Otras son áridas, magras, resecas.
Cada ser humano es una isla, donde sólo convive con su conciencia y en ocasiones con un lago quieto que le informa sobre qué rasgos asume su rostro de náufrago.
Cuando el ser humano se aburre de su soledad, entonces se comunica con otra u otras islas, a nado, o en balsa, en lanchas o en canoas. Y en la otra isla conoce a otros náufragos y también a otras náufragas, y a veces se enamora.
El amor une a las islas como una corriente. A veces dos islas copulan y nace un islote.

13. Isla, Vivir adrede de Mario Benedetti


No creo que sea fruto del aburrimiento sino del amor lo que ha hecho que este año hayan llegado a nuestras vidas: Cai, Ángel, Hugo, Aniol, las mellizas Uxía e Iratxe, Eloy y Guim. Y pronto conoceremos a Martina, Bernat, Julia (Cocinando para Lola),
el hermanito de Marc y Cristina (todavía no se sabe si será Cristina pero en el blog escribo yo ¡Jeje!). La entrada de hoy la dedico con mucho cariño a est@s bebés, a sus hermanit@s y a sus mamis y papis. Os he preparado un postre sencillo, que les va a gustar. Su elaboración no os va ocupar mucho tiempo, entre toma y toma lo vais a preparar tranquilamente o no; una rica panna cotta. Sigo la receta de Velsid (pinchad aquí) como base y a partir de ésta estoy experimentando con la fruta que me apetece. También se puede hacer la clásica con una vaina de vainilla y se acompaña de fruta natural o mermelada.


Panna cotta di mango


Ingredientes

Básicos
- 300ml. de leche
- 300ml de nata líquida
- 6 hojas de gelatina.
- 100 gr. de azúcar

Opcionales:
- 2 plátanos si decides hacerla de este sabor (perfecta la receta de Velsid)
- 450 gr. de mango muy madurito o en almíbar (yo solo tenía una lata pequeña a mano y me quedó una panna cotta con esencia de mango)

- De caramelo (ésta ya la publiqué, ver pinchando aquí)
- Sin ninguna fruta cuece en la leche la vaina de vainilla o ponedle una cucharadita de esencia de vainilla.



Preparación
- Ponemos en remojo las hojas de gelatina.
- En un cazo ponemos a calentar la leche, la nata y el azúcar y llevamos a ebullición.
- Si la hacemos de algún sabor preparemos la fruta, que estará limpia de cualquier piel, hilillo…
La trituramos.
- Una vez que ha hervido el preparado que teníamos en el cazo, retiramos del fuego y no dejamos de remover, unos minutos después agregaremos a la mezcla las hojas de gelatina, de una en una sin dejar de remover con unas varillas. Por último añadiremos la fruta triturada y mezclamos. Ahora ya podemos llenar los moldes que queramos, cuando se enfríen los metemos de 3 a 4 horas en la nevera y listas para comer bien fresquitas.


De plátano, con minis gofres y caramelo


De plátano doblando las medidas


De vainilla con base de bizcocho de chocolate y coulis de fresa


De vainilla con mermelada de frutas del bosque, rodajas de kiwi y pistachos

Ya véis que yo cuando me abuuuurro, no hago turismo, me pongo hacer panna cotta...

Salud y buenos alimentos mis queridísm@s.

Un beso y feliz semana, corazones.

jueves, 13 de mayo de 2010

¡Que te den calabazas!

¿Te dan calabazas?
Como dice la fantástica Mireia Carbó, en su libro de recetas
“La cocina te da juego”: si te dan calabazas o partes peras…siempre puedes hacer esta crema espléndida que te reanimará: Crema de calabaza con tostones de pera (o sin).
En este caso nos dieron un buen trozo de calabaza, un amigo del huerto, no un amigo que me lleva al huerto…¡Jejeje! A ver si para de llover y hago unas fotos de la huerta para que la veáis. Sigamos. Aprovechando los interminables días de lluvía, los cuales no invitan a abandonar la cuchara, no dudé en hacer una cremita de calabaza, sin pera pero con champis. ¿Qué os parece?



Ingredientes
- 400gr. aprox. de calabaza
- 2 puerros
- 1 patata
- 1 cuchara de mantequilla
- 125 ml de nata líquida (opcional). Al llevar patata opté por no ponerle.
- 1,5 litro de agua
- Perejil
- Sal y pimienta

- Champiñones salteados y perejil para decorar

Preparación
- Lavamos los puerros, quitamos la parte más verde y cortamos en rodajitas la parte blanca.
- Ahora pelamos la calabaza y cortamos la pulpa en dados. Así también repetimos con la patata.
- En una cazuela o sartén deshacemos la mantequilla a fuego lento, a continuación añadiremos los trocitos de puerros y de calabaza, dejamos unos minutos. Cubrimos con agua y ya podemos incorporar los dados de patatas con una pizca de sal.
- Dejamos cocer unos 30 minutos aprox.
- Retiramos parte del agua y reservamos.
- Trituramos hasta que nos quede una crema bien fina. Añadiremos parte del agua reservada si vemos que queda muy espesa.
- La probamos por si es necesario algo más de sal. Y echamos pimienta al gusto.

- Emplatamos, decoramos con champiñones laminados y salpicamos con perejil.

Fácil, rico y sano. ¡Que os aproveche! Y no olvidéis el parraguas.




Más humor tonto para gente intelegente pinchando aquí.

Un abrazo, corazones.

jueves, 6 de mayo de 2010

Cocina para disfrutar

Siempre me había quejado que no me tocaba nada, pues ya no lo puedo decir. Aunque este post llega con retraso, ya sabéis que si la dicha es buena nunca es tarde. Además, da continuidad a la anterior entrada que dedicaba a las personas maravillosas que se cruzan en nuestro camino. Ahí está la protagonista de la entrada de hoy; Laura de Cocina para disfrutar, una de las madrinas de Haciendo Buenas Migas. A finales de enero celebraba su primer año en la blogesfera, haciendo un sorteo entre los seguidores que dejaran un comentario aquel día. Ya nos anunciaba uno de los regalos, un precioso neceser que había confeccionado Noelia, su hermana. Y es que si una es la reina de la repostería la otra es de la aguja y las tijeras. Así es que dejé un comentario para felicitarle su andadura en la blogesfera y por las manitas de la costurera. También aproveché para agrecederle su continuo apoyo e infinitos consejos que voy recibiendo con mucho cariño…¡Muchas gracias, Laura!
¿Pero que os estaba contando? ¡Aaah! ¡Siiii!
Me tocó el sorteo, mi nombre fue el que sacó la mano inocente del sobrinito de Laura. Me llamó enseguida y no tenía palabras… No me lo podía creer. ¿A mí que nunca antes me había tocado nada? Había sido la afortunada. Por primera vez en mi vida…¡Uuuau! ¿Pero qué me había tocado? La monada de neceser y…


Las riquísimas galletas de coco y chocolate , (pinchad encima del título para leer la receta). No las pude fotografiar fuera de la bandeja, desaparecieron en un momento.


Las gominolas de fresa y limón en forma de corazón, estrella, pingüino, delfín...¡Pero que duuulce más tierno!

El precioso neceser con su forro y cremallera a juego. ¡Qué manitas, Noelia!

El magnífico lote preparado por Laura, antes de abrirlo. No le faltaba detalle. Mirad que bonitas las etiquetas de "Cocina para disfrutar".


Contenta con mis regalitos y los buenos momentos compartidos con esta gran cocinera repostera. ¡Por muchos años más! ¡Gracias, amiga!

Si tenéis un ratito no dejéis de Cocinar para disfrutar.

¡Besos, corazones!



viernes, 23 de abril de 2010

El Principito

El principito se fue a ver nuevamente las rosas.
-No sois en absoluto parecidas a mi rosa; no sois nada aún- les dijo-Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Y las rosas se sintieron molestas.
- Sois bellas, pero estáis vacías- continuó-. No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa que he regalado. Puesto que es ella la rosa que puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa que abrigué con el biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a la que escuché quejarse, o alabarse, o aun, algunas veces, callarse. Porque ella es mi rosa.


Y volvió hacia el zorro.
- Adiós- dijo.
- Adiós- dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
- Lo esencial es invisible a los ojos- repitió el principito, a fin de acordarse.
- El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante.
- El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa…- dijo el principito, a fin de acordarse.
- Los hombres han olvidado esta verdad- dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa…
- Soy responsable de mi rosa…- repitió el principito, a fin de acordarse.

El Principito de Antoine de Saint-Exupéry.
(Final del capítulo XXI)

Esta lectura fue parte de un regalo, de un Sant Jordi inolvidable. Me regalaron una rosa que venía atada en un libro, El Principito con las acuarelas originales del autor, con un separador de páginas hecho con fotos del chico más guapo y estupendo que podía existir.
El separador descansaba en la página que os he copiado. Cada vez que lo releo me emociona.

Con los años te das cuenta de las personas que han sido o son importantes, las que son únicas entre los demás, únicas en el mundo para ti. Aquellas que te dejan huella porque te han aportado pequeños grandes tesoros de la vida. Es así que una se siente feliz y agradecida de haberse cruzado con ellas.

Hoy 23 de abril es un día que me gusta especialmente, parece que de repente la primavera se apodera de la calle, los libros y las rosas también. ¡Es una fiesta! Por un día nos olvidamos de los problemas cotidianos y las mugres de este siglo. Por eso, hoy he dedicido que es el día ideal para hacer un homenaje a tod@s aquell@s personas maravillosas, que quiero mucho. Esta entrada y este entrante es para vosotr@s: “Son de Mar”, que debe su nombre a una novela de Manuel Vicent que me fascinó.



Ingredientes
- gambas saladas
- mejillones
- pimiento rojo
- pimiento verde
- tomate
- cebolla
- aceite
- sal
- pimienta
- vinagre
- limón y perejil para decorar

Preparación
- Lavamos los mejillones y los colocamos en una olla con un dedo de agua, a fuego medio hasta que se abran.
- Picamos el pimiento rojo, el pimiento verde, el tomate y la cebolla. Podemos incorporar un huevo duro que enriquece el picadillo. Una vez tenemos todo bien picado aliñamos con sal, aceite, un chorrito de vinagre y pimienta al gusto.
- Cogemos la parte de la concha dónde se encuentra el mejillón y lo rellenamos con el picadillo.
- A continuación montamos el plato, utilizaremos unos palitos de brocheta para hacer el montadito con las gambas. Este lo pincharemos en medio limón para que se aguante, lo decoraremos con rodajitas de pimiento y limón (ver la foto). En el resto de la superficie del plato, como si de barcas se trataran, distribuiremos los mejillones rellenos.
Y ahora ya es cuestión de decidir si tomar una cerveza o abrir un albariño.

“Hay gente que con sólo decir una palabra enciende la ilusión y los rosales” (Hamlet Lima Quintana). ¡Vosotros!
¡Feliz fin de semana, corazones!